Archivos por Etiqueta: vino

Destinos muy recomendables…

Cada quien tiene su versión de romance, yo prefiero un clima frío, tal vez nevado, buen vino y chimeneas encendidas….  hay quienes prefieren una playa y el clima cálido…  lo que hace especial un destino es la compañía y la intensión que le demos al viaje.  De cualquier forma siendo objetiva he de reconocer que soy de las pocas personas a las que les molesta el clima caliente y la mayoría ven las playas como lugares románticos por naturaleza.  Saben cuantas bodas se celebran al año en las playas mexicanas?  Nuestras playas son un imán para el amor.  Así que definitivamente nuestras playas son destinos muy recomendables para viajes en pareja…

Anuncios

Mas consejos para unas vacaciones llenas de romance…

Hay lugares, paises que se prestan al romance, tal como París, pero no son la mejor opción para unas verdaderas vacaciones románticas por que cuando uno está en esos destinos quiere uno comércelos y recorrer todas sus calles, visitar todas sus Iglesias, conocer todos los museos, disfrutar la comida, el vino….  Y cuando uno llega a la pequeña habitación del hotel, solo quiere uno tomar un baño y dormir.  A que hora le dedicas tiempo sólo a tu pareja, a reenamorarte y hasta para el sexo!  Definitivamente un lugar donde puedan descansar, una playa o una pequeña ciudad colonial son perfectos destinos para unas vacaciones llenas de romance…

Bebidas a bordo!

En realidad son pocos los cruceros que te ofrecen bebidas ilimitadas incluidos en el precio;  la mayoría las cobra aparte.  Generlamente el primer día venden paquetes para bebidas no alcoholicas ilimitadas, o botellas de vino a precio de mayoréo;  uno puede abrir su botella y si no la termina, pedir que la guarden y solicitarla en cuanto uno la desee de nuevo.  Incluidos se encuentran el té, cafe americano, leche y jugos (durante el desayuno) y agua natural.    Nosotros no tomamos tanto refresco, así que los pedímos y compramos por unidad cuando los quisimos.  Igualmente compramos un par de botellas de vino cuando para acompañar las cenas.

De manteles largos en París.

Amo la cocina francesa y no hay mejor exponente que una buena sopa de  cebolla, aun que ojo, a pesar de estar en París no en todos los restaurantes es de lo mejor.  Después de haber caminado un rato por el barrio latino decidimos probar suerte en un pequeño restaurante con mesas en la calle, lleno de turistas y locales.  Aún había una mesa para dos que parecía nos estaba esperando.  Al entrar tenían una enorme olla de Beuf Bourguignone, especialidad del lugar.  No pude mas que pedir una sopa de cebolla y esta tradicional carne.  Acompañamos los alimentos con vino y para rematar una copa de champagne, para decir hasta pronto París.

Música callejera.

Caminabamos sin prisa, rumbo a la Catedral de Notre Dame, con un frio….  Sugerí hicieramos una parada en un puesto en el que vendían vino caliente y sin dudarlo en un par de minutos caminabamos con nuestros vasos en mano.  Pasabamos por el Sena, cuando escuchamos a un grupo tocando jazz, muy alegres.  No resistimos y nos sentamos un rato a escucharlos y disfrutar de la fria noche de otoño queriendo no despedirnos de uno de los destinos turísticos más hermosos que hemos compartido.

El Ojo de Londres.

Este emblema de Londres está celebrando su décimo aniversario.  Uno puede comprar un vuelo regular o pagar un poco más y tomar una vuelta acompañada de champaña; aun que en esta temporada recomiendan acompañar el paseo con una copa de vino caliente especiado.  Antes de subir se puede patinar en su pista de hielo, recién inaugurada.  No olviden entrar a la tienda por un souvenir.  Nosotros utilizabamos el metro, así que como tip te digo que puedes bajarte en la estación Charing Cross.  Los costos varían dependiendo del servicio que escojan.

Con hambre en Londres.

Les comentaba que bajamos en una estación de metro cercana a Trafalgar Square y comenzamos la caminata, era viernes al medio día en Londres y teníamos mucha hambre, cualquier café que vieramos estaba lleno, de repente vimos un  bar que servía alimentos, no lo pensamos dos veces y entramos.  Qué mas podíamos pedir que los famosos fish and chips???  Mi esposo ordenó cerveza, yo vino.   Este platillo típico de Inglaterra, que no tiene ninguna ciencia nos supo delicioso;  sería el hambre?

Comida en Austria, cena en Alemania.

Después de un agitado y muy divertido día en Salzburgo, regresamos a Miunich, Alemania.  Estabamos muy cansados por todo lo que habíamos recorrido, nuestros pies reclamaban pero aún teníamos que despedirnos de aquella ciudad que tan bien nos había tratado.  Yo quedé fascinada por Salzburgo, pero de Alemania tengo también un excelente recuerdo y espero igual volver pronto.  Pues comenzamos a caminar sin una dirección fija y de repente ya estabamos en Marienplatz.  En varios puntos de la avenida encontramos grupos que tocaban música de todo tipo, escuchamos desde el Ave María hasta Jazz.  Finalmente encontramos una acojedora pizzería donde decidimos cenar, tomar una copa de vino y quien se podría resistir después a comprar un helado Häagen Dazs?

Y hablando de los Campos Elíseos…

Y quien dice que un paseo por la avenida mas famosa de París está completo sin disfrutar de su gastronomía?  Para mí, una caminata por los Campos Elíseos debe ir acompañada por una parada en los pequeños puestos que venden crepas.  Las preparan en un segundo, saladas (con queso, jamón, huevo…) o dulces (azúcar, naranja, controy, nutella, plátano…) Las envuelven en papel o un cono pequeño de cartón… calientes, con aroma a recién hecho…  Si hay frio, como me tocó en esta última visita son más ricas todavía acompañadas por un café o un vino caliente.  Por que en casa no saben igual?

Caminata Parisina.

Después de disfrutar de un vaso de vino caliente con pan de especias en Montmartre tomamos el pequeño tren turístico de regreso al Moulin Rouge y después de caminar un par de cuadras tomamos el metro de regreso hacia Notre Dame.  Mi esposo la había visto de noche, pero no había podido admirar lo hermoso de su fachada.  Admiramos este fabuloso templo por un tiempo y luego comenzamos a caminar por pequeñas calles, nos fuimos perdiendo y dejando llevar hasta que después de largo rato vimos una hermosa construcción… nos encontrabamos en el Hotel de Ville!  Había una feria cultural y un carrusel afuera….