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Atrapados en la carretera!

Ya les he contado de otras experiencias de viaje con mis suegros, y como les comentaba, no les importó que hubiéramos planeado regresar temprano para no quedar atrapados en el tráfico de la carretera de Guadalajara a México.  Salimos con retraso de cuatro horas, tomamos la carretera a las dos de la tarde.  El camino cargado de autos, pero fluido hasta Atlacomulco.  Una vez que llegamos a este punto las cosas fueron de mal en peor.  El tráfico a vuelta de rueda, no avanzábamos, ya estábamos entumidos;  Chris, Milky y yo no habíamos comido, quería ir al baño…  horror!!!  Todo por no haber salido temprano.  Llegamos a casa (vivo en el D.F. col. Nápoles) a las once y media de la noche!

Toda una multitud!

Bueno, estabamos en Londres, no teníamos por que ponernos tristes por no haber encontrado boletos para Billy Elliot, aún faltaban miles de puntos de interés no solo para turistas, por visitar.  Así que decidimos salir del teatro y continuar el camino.  Ya era tarde, apenas nos daría tiempo de llegar al palacio, no podíamos tomar tiempo para desayunar ya, por lo que entramos a una tienda y compramos un par de panes dulces y un café para llevar.  Lo comimos mientras caminábamos entre la multitud, nunca me había tocado ver tanta gente en el cambio de guardia de este famoso palacio!

De nuevo en la estación de trenes.

Después de observar por unos instantes la manifestación en las calles mas modernas de Salzburgo, regresamos a la estación de trenes y dijimos hasta luego a una de las ciudades más hermosas que he visto en Europa, definitivamente un punto para turistas de cualquier nacionalidad.  Antes de entrar a la estación de trenes, la cual se encuentra en reparación, pasamos a una pequeña tienda y compramos café y galletas para el camino.  Abordamos nuestro bagón de segunda clase y comenzamos el regreso.  La verdad después del recorrido estábamos cansados así que no pudimos evitar dormir por ratos.  Pero estabamos felices de haber tenido la oportunidad de conocer tan completa ciudad.

Finalmente Salzburgo!

No les ha pasado que quieren algo y cuando sienten que no lo van a obtener más lo desean?  Eso me pasó, estaba aferrada con la idea de ir a Salzburgo, así que con muchas ganas busqué la florería y encontré a la guía de turistas.  Muy amable nos dijo que ese día saldría la excursión una hora mas tarde de lo acostumbrado por reparaciones en las vías del tren, pero que si no teníamos inconveniente regresaríamos una hora más tarde.  Estuvimos de acuerdo y por cuarenta euros por persona iniciamos la aventura.  Quedamos en vernos una hora más tarde, nos dijo viajaríamos en bagones de segunda, que el recorrido tomaría aproximadamente dos horas y media y que nos recomendaba comprar algo de comer para el camino….

Lake Tahoe!

Con mucha nostalgia recuerdo esos días que pasamos en Lake Tahoe, fueron unas vacaciones increibles.  Desde el camino, volamos por Mexicana a Sacramento, ahí pasamos una noche y al día siguiente después de desayunar tomamos carretera a este hermoso destino turístico.  Rentamos un par de camionetas, estaba nevando y la vista de los bosques de pinos copados acompañada de música clásica nos hizo suspirar más de una vez.  Al llegar nos instalamos en un par de suites  que reservamos a través de mi club vacacional, por supuesto no perdimos el tiempo, en un segundo dejamos las maletas y salimos a divertirnos….

Kyoto Este.

Comenzamos nuestro primer dia de turistas en Kyoto reconociendo el área Este.  Visitamos un maravilloso templo Budista – Zen llamado Shisendo.  Por supuesto como en todos los museos, restaurantes… tuvimos que quitarnos los zapatos, al entrar descubrimos un lugar hermoso, lleno de paz, donde uno podía apreciar jardines cubiertos por terracería y pedrería blanca, con pequeños arbustos de azaleas, hay un bebedero que emite armónicos sonidos de agua… otro de sus jardines era un cuadro pequeño, con arena blanca y solo un árbol en el centro, al rozarlo el aire las hojas emitían sonidos calmantes…  Fue una increible experiencia.  Una vez llenos de paz decidimos continuar nuestro camino…

Camino de Narita a Tokio.

Pues maletas en mano, por fin emprendimos el camino a Tokio.  Tomamos un tren JR, la línea gris, que era la que nos dejaría en Asakusa, área donde nos hospedaríamos.  Hicimos aproximadamente una hora.  Era un tren muy limpio y cómodo.  Uno compra su boleto indicando donde se bajará, a la salida una máquina valida el boleto;  si bajas antes te devuelve la diferencia y si lo haces después te cobra lo que te faltó pagar, por lo que uno debe conservar dicho boleto.  Nos pasó algo curioso, una pareja mayor estaba sentada frente a nosotros y se quedaron dormidos, la señora llevaba los boletos en la mano y se le cayeron;  al despertar se asustó por que no los veía, entonces yo me agaché, los levanté y se los entregué. Me dijeron algo, supongo me dieron las gracias, me hicieron reverencia y yo les sonreí y asentí.  Desde ahí hasta que llegamos a nuestro destino, cada vez que nuestras miradas se cruzaban, hacían reverencia….  me parecieron muy simpáticos.

Después de París….

Pues se nos acabó el tiempo en París y aun que aún le faltaron muchos sitios turísticos a mi hermana por visitar tuvimos que seguir el camino.  Tomamos por la campiña hacia Holanda, sitio que a mi hermana le causaba mucha ilusión, siempre pensó que encontraría holandesas con trajes típicos, molinos de viento y campos llenos de tulipanes.  En el camino tuvimos unas vistas increibles, paisajes de tonalidades otoñales y hermosos animales que no resistimos y bajamos a fotografiar.  Ningún contratiempo por suerte.  En poco tiempo estábamos en Brujas, Bélgica, donde sólo pararíamos a comer y por supuesto hacer algunas compras…..

Finalmente París.

Después de varias horas de  camino, algunas vueltas de más y una cena rápida (y visita al baño) en un Mc Donalds  en medio de la nada, finalmente llegamos a la fascinante ciudad luz.  Paris se veía a lo lejos, llena de luz, con ese romanticismo que abraza y acoge a cuanto turista la visita.  Por suerte el hotel nos envió indicaciones detalladas de cómo llegar y en poco tiempo nos estábamos estacionando para instalarnos.  Estábamos cansadas, pero con ese deseo de salir y conquistar la hermosa ciudad.

Camino y llegada a nuestro hotel en Xian.

Bueno, aquí estabamos camino a nuestro hotel en Xi’an, confiando en un taxi con un conductor que tenía cara de ser amigable, pero que no hablaba nuestro idioma….  El aeropuerto no se encuentra tan cerca de la ciudad y nos pareció el recorrido divertido, nuestro chofer cada vez que pasabamos por un sitio de interés turístico o histórico, bajaba la velocidad, lo señalaba y hacía una exclamación como ooooohhhhhh!  Nosotros solo mirabamos, asentíamos y reíamos.  Resultó ser buen guía a pesar de no hablar mas que Chino!  (y nosotros no entenderle nada!)  Por fin llegamos al Sheraton, un oasis, comparado con nuestro funcional hotel de Beijing.  De este les contaré en un momento.