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Palacio de Nymphenburgo

Este imponente palacio tiene mucha historia.  Su construcción comenzó hacia el año de 1664 y se completó el área central en 1675.  En 1701 comenzó su ampliación, agregándose dos pabellones, uno al norte y otro al sur.  En 1717 se hizo la fachada central de estilo barroco, aun que fué cambiada en 1826.  Algo muy impresionante son los frescos que se encuentran en las bóvedas.  Además de los muebles otros objetos dignos de admiración son los carruajes y las piezas de porcelana.  Sus jardines podrían ser tema aparte, tan solo tienen una extensión de 200 hectáreas!  Si pensé que los de Versalles eran imponentes, estos ganan.  Una visita que no deben perderse.  

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Arquitectura, Malta.

Bien dicen que la arquitectura de las tres islas (Malta, Gozo y Comino) que conforman Malta han sido influenciadas durante su historia por varias culturas.  Esto se percibe claramente en su arquitectura.  Malta sirviò de cobijo y protecciòn a los peregrinos que se dirigìan a Tierra Santa durante las Cruzadas y sus caballeros ataviados con armaduras también la influenciaron, muestra de esto son los castillos con pequeños escalones, para que pudieran los caballeros subir sin tener que quitarse sus armaduras.  Mdina es muestra de una antigua ciudad amurallada, mezcla del medioevo y el barroco.  Otros sitios donde se puede admirar una arquitectura sin igual es la Iglesia de Mosta, con el segundo domo sin sostén más grande de Europa.

Fuente de Trevi.

La Fontana Di Trevi, es un ícono romántico de la hermosa ciudad de Roma, hay una tradición que dicta que se debe arrojar una moneda a ella para volver al sitio.  No soy supersticiosa pero, como buena enamorada de Italia, lancé mi moneda (aun que tal vez la debí usar para empezar mi próximo fondo de viaje…).  Pero volviendo al punto inicial, esta impresionante fuente de estilo barroco, tal y como la conocemos en la acutalidad fue diseñada por Nicola Salvi en 1732 y completada en 1762.  La figura central es Neptuno y marcaba el fin del acueducto.  Al rededor se encuentran pequeños hoteles, cafeterías y tiendas de souvenirs.  Por cierto el mejor Tiramisú que he probado fue en una cafetería media cuadra antes de llegar al sitio, no se lo pierdan.