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Ahora algo muy turístico en La Habana…

Después de nuestra larga y un tanto desesperada caminata por los barrios de la Habana y de presenciar y huir de aquel pleito callejero, finalmente estabamos en el hotel;  ya bañados y listos para seguir con la aventura.  Por supuesto ya teníamos hambre de nuevo.  Fuimos con el concierge y pedimos nos recomendara un lugar en la zona de interés turístico para cenar.  Nos dijo que el hotel Nacional (muy emblemático en Cuba) ofrecía cena buffette y luego su espectáculo cubano.  Quien resistiría?  Con el hambre y con ganas de disfrutar ese sabor de la isla…  Nos consiguieron un taxi y en menos de diez minutos nos encontrabamos ante la entrada del lindo hotel…

Llegando al primer hotel en Cuba…

Acostumbrados a la calidez del mexicano, a la atención que hay en nuestros hoteles y en la mayoría de los destinos a los que hemos viajado por supuesto esperabamos lo mismo en Cuba.  Nos hospedamos en un hotel de la cadena Melía.  Bajamos del taxi con nuestras maletas y pasamos a la recepción, había bastante gente, pero las señoritas que registraban a los turistas no llevaban orden, la gente no estaba formada, conforme llegaban se acercaban al mostrador y hablaban, por lo que atendían a todo el mundo al mismo tiempo y a nadie!  Después de un rato finalmente pudimos subir a nuestras habitaciones para dejar las maletas e iniciar la aventura.

Mareado?

La primera vez que hice un viaje tipo crucero no me sentí mal para nada, claro tenía la suerte que por ser nuestra Luna de Miel, la naviera nos dió un camarote de categoría superior al que habíamos reservado como cortesía y este tenía un gran balcón al que salía a tomar el aire.  Este último crucero que hicimos ya no tenía disponibilidad de camarotes con balcón, por lo que reservamos con ventana.  Una noche, cerca de Egipto hubo un oleaje impresionante, olas de más de 12 metros mecían el barco….  Anunciaban que habían pastillas para el mareo en recepción, pero era toda una aventura salir de la habitación y caminar por los pasillos, todas las actividades se cancelaron y estábamos verdes de mareo sin poder salir.  No se confíen, lleven tabletas para el mareo o mejor aún compren mancuernas o pulseras que ayudan a controlarlo.

Ya es de día???

Sentí que apenas tenía unos minutos de haberme dormido cuando sonó el teléfono.  Era la llamada del servicio de despertador del hotel.  No lo podía creer, ahora sí me sentía muy cansada.  Brinqué fuera de la cama, me dí un baño, desperté a mi esposo y salimos corriendo maletas en mano a la estación del metro, donde ya había bastante gente para ser tan temprano.  Para muchos ya era de día, o tal vez medio día, pero yo sólo veía en mi reloj que eran las seis de la mañana, estaba de vacaciones y ya estaba lista para otra aventura, aun que muuuuy cansada.

Dia nuevo, aventura nueva!

Muy temprano sonó el teléfono de nuestra habitación, era el servicio de despertador del hotel que nos avisaba que ya era hora de levantarnos y comenzar una nueva aventura en Londres.  Con mucho ánimo nos levantamos, bañamos, vestimos y salimos rumbo a el palacio de Buckingham, queríamos ver el cambio de guardia, no sin antes parar a desayunar, luego queríamos tomar el turibus para que mi esposo tuviera una vista completa de la cosmopolita ciudad;  por la noche planeabamos ir al teatro, era el último día en ese maravilloso destino turístico y por cierto aún no comprabamos los boletos de regreso a Paris!

Definitivamente a dormir!

Realmente cansados acabamos después de merodiar por Londres sin rumbo fijo.  Al salir de esta lujosa tienda departamental llamada Harrods estaba lloviendo, ya saben nada grave, el típico clima londinense, pero los pies nos mataban así que decidimos dejar la aventura para el día siguiente y regresar al hotel para… descansar.  Definitivamente el sexo en vacaciones, alejados de la rutina es mejor, pero estábamos muertos, por lo que tuvimos que llegar directo y sin escalas a dormir.  No es una pena?

Del ojo a la ciudad…

Después de la larga caminata y la visita a este romántico atractivo turístico al atardecer, decidimos continuar la aventura.  Como han de suponer estábamos bastante cansados, pero en mi visita anterior a Londres mi asesor vacacional (con Royal Holiday) me había sugerido visitar Harrods y no se equivocó, es una tienda excepcional.  La verdad es que mi esposo gusta de conocer las tiendas y hacer algunas compras tanto como yo, así que tomamos el metro y decidimos dirigirnos a esta impresionante tienda londinense.

Dejando Alemania.

Temprano nos levantamos y salimos del hotel, camino a la estación de trenes.  Teníamos boletos de nuevo por Lufthansa para volar a Londres.  Con nostalgia de madrugada recorrimos las calles y llegamos a la estación donde tomamos el tren que nos llevaría al aeropuerto.  Una vez ahí registramos nuestras maletas, tomamos un desayuno ligero, compramos un par de souvenirs y nos dirigimos a la sala donde abordaríamos.  Listos para emprender una nueva aventura, ahora en Inglaterra, donde al parecer las cosas serían aún más fáciles ya que su idioma si lo dominamos …

Finalmente Salzburgo!

No les ha pasado que quieren algo y cuando sienten que no lo van a obtener más lo desean?  Eso me pasó, estaba aferrada con la idea de ir a Salzburgo, así que con muchas ganas busqué la florería y encontré a la guía de turistas.  Muy amable nos dijo que ese día saldría la excursión una hora mas tarde de lo acostumbrado por reparaciones en las vías del tren, pero que si no teníamos inconveniente regresaríamos una hora más tarde.  Estuvimos de acuerdo y por cuarenta euros por persona iniciamos la aventura.  Quedamos en vernos una hora más tarde, nos dijo viajaríamos en bagones de segunda, que el recorrido tomaría aproximadamente dos horas y media y que nos recomendaba comprar algo de comer para el camino….

Salzburgo, casi frustrado!

Nos levantamos muy temprano y salimos directo a la estación central de trenes de Miunich, decididos a comprar los boletos del primer tren disponible a Salzburgo, comprar un desayuno y lanzarnos a la aventura.  Cual sería nuestra sorpresa al llegar a la estación y darnos cuenta de que los boletos habían triplicado su precio!  Nos explicaron que de último minuto son mucho mas caros.  Nos costaría aproximadamente 300 euros por persona el viaje!  Tristes mi esposo sugirió que desayunaramos mientras pensábamos que hacer ese día en Miunich.  Le comenté que había visto anunciados tours en tren que visitaban Salzburgo, que la gente se reunía junto a la florería y eran económicos.  Aún faltaban dos horas, así que fuimos a desayunar.