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Dejando la casa.

Ultimo día del año, quisiera cerrarlo con mi casa y mis cosas en orden, impecables.  Además salir de viaje implica dejar todo bien asegurado.  A que me refiero?  No me gustaría llegar y notar que sucedió un accidente.  Cierro llaves de paso de gas, calentador, agua, desconecto casi todos los aparatos eléctricos (menos el refri y la cava), estaciono mi auto al fondo para no estorbar a los vecinos y guardo las llaves… tengo a mano y en orden todos mis documentos del seguro de gastos médicos, seguro del departamento, y papeles bancarios (uno no sabe lo que pueda suceder) y por último pongo la alarma y verifico que cierren bien las puertas.

Otros sitios para comer algo en Progreso…

Si eres de alma aventurera y sigues el dicho de a donde fueres has lo que vieres….  Entonces tienes que pasar a almorzar en el mercado.  Ubicado a unos pasos del faro y unas cuadras del malecón, este mercado, recién remodelado, ofrece platillos típicos desde temprano.  Tradición de los lugareños es desayunar ahí antojitos, entre ellos la famosa cochinita pibil, ya sea en taco o “frances” (barra de pan típica del lugar), acompañada por una refrescante agua de horchata.   Otro lugar que recomiendo para desayunar es “El Cordobés” ubicado frente a las oficinas de gobierno, sus huevos motuleños o los aporreados (revueltos con frijol) son deliciosos.  Acompáñelos con un agua fresca preparada en el momento; lo único que no puedo recomendar en este lugar de gran tradición es el café, definitivamente no es bueno.  Para tomar café y postre o un desayuno (comida o cena también) ligero les recomiendo “Antares”, la infusión de su café es muy buena, con cuerpo y aromático.  Las opciones frías son ideales para el calor.  Se encuentra a unos pasos de “El Cordobés”, frente al Super San Francisco, muy cerca del faro y el Malecón;  abren en un horario de 8 de la mañana a media noche.

Mis sobrinos

Como les he contado yo no tengo hijos, pero cuando he viajado con mis sobrinos la verdad es que es genial verlos, recuerdo muy bien un día que la pequeña Sara, esta en la playa pateando la arena, la divertía ver mucho como el agua llegaba y de repente sólo borraba sus huellas, se esforzaba por hacer huellas muy profundas, pero las olas del mar siempre llegaban y se las llevaban