Espectáculo en el Hotel Nacional, La Habana…

Después de cenar pasamos al teatro – cabarette.  Tenía pequeñas mesas redondas y sillones… se veía el paso del tiempo en sus instalaciones, pero esperábamos con ansia la majestuosidad de su espectáculo, tal como lo habían prometido.  Comenzó la música, salieron los bailarines y si, disfrutamos de una buena velada.  Usando la imaginación te podías remontar a una Cuba bollante, lujosa…  ahora sus trajes se veían un tanto venidos a menos por el uso… pero el entusiasmo de los participantes te hacía olvidar todo y entregarte a los ritmos de su música.

Experiencia en el hotel Nacional, Cuba.

Entramos a este hermoso hotel de estilo colonial y quedamos encantados con sus instalaciones y el mantenimiento que tiene.  Compramos nuestros boletos para la cena y el show.  Pasamos al comedor y efectivamente era buffette, tal como nos había dicho el concierge de nuestro hotel.  Había comida muy cubana y algo de española.  Aún recuerdo que cené deliciso, un poco apresurado por el tiempo, ya que el espectáculo estaba por comenzar.  Recordaba todas las historias que contaban mis abuelos sobre los eventos a los que habían asistido en ese hotel durante sus viajes…  Finalmente pasamos al teatro, que mas bien era como un cabarette….

Ahora algo muy turístico en La Habana…

Después de nuestra larga y un tanto desesperada caminata por los barrios de la Habana y de presenciar y huir de aquel pleito callejero, finalmente estabamos en el hotel;  ya bañados y listos para seguir con la aventura.  Por supuesto ya teníamos hambre de nuevo.  Fuimos con el concierge y pedimos nos recomendara un lugar en la zona de interés turístico para cenar.  Nos dijo que el hotel Nacional (muy emblemático en Cuba) ofrecía cena buffette y luego su espectáculo cubano.  Quien resistiría?  Con el hambre y con ganas de disfrutar ese sabor de la isla…  Nos consiguieron un taxi y en menos de diez minutos nos encontrabamos ante la entrada del lindo hotel…

Durante nuestra caminata cubana…

Uno no debe meterse ni para bien ni para mal con la gente que uno no conoce, pero como que eso no lo tenía muy claro mi papá.  Durante nuestra caminata pasamos por un mercado muy grande, cercano a una escuela;  había un grupo de muchachos, como de preparatoria y dos de ellos comenzaron a pelear, mi papá tuvo la genial idea de decirles que no pelearan, que no era bueno… sintió que estabamos en la zona turística o no sé pero tuvimos que salir corriendo…  los chicos le dijeron que no se metiera y unos a otros comenzaron a decir que le dieran un escarmiento…  Mejor nos alejamos rápidamente….  Estabamos conociendo una Habana y una Cuba reales…

Suiguiendo la caminata…

Después de dejar atrás a la familia con el hermoso perrito seguimos nuestra caminata por aquellas calles de La Habana, Cuba, se veía como que había llovido por que estaba anegado.  Nos comenzabamos a desesperar por que ya habìamos caminado mucho, sentìamos que estabamos lejos de la zona turística y no encontrábamos un sólo taxi que nos sacara de ahí.  De repente llegamos a unas bodegas junto al mar, unos autos pasaron muy rápido, y nos empaparon.  Que más podía pasar?  Perdidos, en un barrio no muy agradable, mojados por agua encharcada….  Finalmente apareció un taxi, mismo que nos llevó al hotel!  Finalmente a salvo para darnos un buen baño!

Caminata despues de comer…

Les contaba que hicimos una buena comilona en La Bodeguita del Medio en La Habana, Cuba y después de eso comenzamos a caminar por el área y cuando nos dimos cuenta ya estábamos lejos de los puntos turìsticos, mas bien ya nos habíamos internado en la zona residencial.  Este sitio nos mostraba como viven los habitantes, varias familias en casas viejas…  Afuera de una había una familia sentada en sillas platicando, tenían un perrito y les dije que estaba hermoso, grave error!  me lo querían regalar, me siguieron dos cuadras pidiendo que me lo llevara, argumentaban tendrìa mejor suerte conmigo, pero como sacaría un perrito de la isla???  Me dió mucha tristeza.

Después de una comilona cubana….

La emoción de estar en Cuba, el ambiente del restaurante, los mojitos…. y por supuesto todos los antojos que pedimos, terminamos super satisfechos!  De hecho ya no llegamos al postre!  Después de pagar la cuenta (como les dije bastante cara comparada con La Bodegita del Medio del D.F.) salimos del lugar y decidimos caminar un poco para bajar la gran comida que habíamos hecho.  Comenzamos por un barrio hermoso, de calles empedradas, con varios restaurantes con mesas en terrazas y música típica….  pero sin darnos cuenta…

Primer actividad programada: comer!

Bueno, después del vuelo, el traslado al hotel, el tiempo de espera en recepción y el cambio de habitación, ya nos había dado el medio día y teníamos un hambre….  Decidimos bajar y tomar un taxi y pedirle nos llevara a algún buen sitio para come rcomida regional.  Definitivamente nos dejaron en el sitio mas comercial para turistas:  La Bodegita del Medio.  Nos contaron que había comenzado como una tienda, donde se ofrecía comida preparada por la esposa del dueño, en poco tiempo se convirtió en la cadena de cocina Cubana más famosa!  Excelente servicio, buena comida, pero cara para la isla.

Cambiando habitaciones…

Al entrar a la habitación descubrí un cuarto parecido al que vi en las fotos, pero mas bien sentí que las habían tomado muchos, pero muchos años atrás.  La alfombra estaba manchada, los colores ya no eran tan vivos, pero al final era un lugar limpio y en un piso alto por lo que teníamos una hermosa vista.  Mis papás habían pagado un poco más por tener vista al mar, por lo que estaban del otro lado, pero más tardé en instalarme que ellos en marcar y avisar que se cambiaban de habitación por que sus alfombras estaban manchadas, el aire acondicionado no enfriaba ….  cual fué la sorpresa?  la nueva habitación era exactamente igual….  Aquí les dejo una panorámica de Cuba desde su ventana:

Llegando al primer hotel en Cuba…

Acostumbrados a la calidez del mexicano, a la atención que hay en nuestros hoteles y en la mayoría de los destinos a los que hemos viajado por supuesto esperabamos lo mismo en Cuba.  Nos hospedamos en un hotel de la cadena Melía.  Bajamos del taxi con nuestras maletas y pasamos a la recepción, había bastante gente, pero las señoritas que registraban a los turistas no llevaban orden, la gente no estaba formada, conforme llegaban se acercaban al mostrador y hablaban, por lo que atendían a todo el mundo al mismo tiempo y a nadie!  Después de un rato finalmente pudimos subir a nuestras habitaciones para dejar las maletas e iniciar la aventura.