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Durante nuestra caminata cubana…

Uno no debe meterse ni para bien ni para mal con la gente que uno no conoce, pero como que eso no lo tenía muy claro mi papá.  Durante nuestra caminata pasamos por un mercado muy grande, cercano a una escuela;  había un grupo de muchachos, como de preparatoria y dos de ellos comenzaron a pelear, mi papá tuvo la genial idea de decirles que no pelearan, que no era bueno… sintió que estabamos en la zona turística o no sé pero tuvimos que salir corriendo…  los chicos le dijeron que no se metiera y unos a otros comenzaron a decir que le dieran un escarmiento…  Mejor nos alejamos rápidamente….  Estabamos conociendo una Habana y una Cuba reales…

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Suiguiendo la caminata…

Después de dejar atrás a la familia con el hermoso perrito seguimos nuestra caminata por aquellas calles de La Habana, Cuba, se veía como que había llovido por que estaba anegado.  Nos comenzabamos a desesperar por que ya habìamos caminado mucho, sentìamos que estabamos lejos de la zona turística y no encontrábamos un sólo taxi que nos sacara de ahí.  De repente llegamos a unas bodegas junto al mar, unos autos pasaron muy rápido, y nos empaparon.  Que más podía pasar?  Perdidos, en un barrio no muy agradable, mojados por agua encharcada….  Finalmente apareció un taxi, mismo que nos llevó al hotel!  Finalmente a salvo para darnos un buen baño!

Caminata despues de comer…

Les contaba que hicimos una buena comilona en La Bodeguita del Medio en La Habana, Cuba y después de eso comenzamos a caminar por el área y cuando nos dimos cuenta ya estábamos lejos de los puntos turìsticos, mas bien ya nos habíamos internado en la zona residencial.  Este sitio nos mostraba como viven los habitantes, varias familias en casas viejas…  Afuera de una había una familia sentada en sillas platicando, tenían un perrito y les dije que estaba hermoso, grave error!  me lo querían regalar, me siguieron dos cuadras pidiendo que me lo llevara, argumentaban tendrìa mejor suerte conmigo, pero como sacaría un perrito de la isla???  Me dió mucha tristeza.

Después de una comilona cubana….

La emoción de estar en Cuba, el ambiente del restaurante, los mojitos…. y por supuesto todos los antojos que pedimos, terminamos super satisfechos!  De hecho ya no llegamos al postre!  Después de pagar la cuenta (como les dije bastante cara comparada con La Bodegita del Medio del D.F.) salimos del lugar y decidimos caminar un poco para bajar la gran comida que habíamos hecho.  Comenzamos por un barrio hermoso, de calles empedradas, con varios restaurantes con mesas en terrazas y música típica….  pero sin darnos cuenta…

Primer actividad programada: comer!

Bueno, después del vuelo, el traslado al hotel, el tiempo de espera en recepción y el cambio de habitación, ya nos había dado el medio día y teníamos un hambre….  Decidimos bajar y tomar un taxi y pedirle nos llevara a algún buen sitio para come rcomida regional.  Definitivamente nos dejaron en el sitio mas comercial para turistas:  La Bodegita del Medio.  Nos contaron que había comenzado como una tienda, donde se ofrecía comida preparada por la esposa del dueño, en poco tiempo se convirtió en la cadena de cocina Cubana más famosa!  Excelente servicio, buena comida, pero cara para la isla.

Llegando al primer hotel en Cuba…

Acostumbrados a la calidez del mexicano, a la atención que hay en nuestros hoteles y en la mayoría de los destinos a los que hemos viajado por supuesto esperabamos lo mismo en Cuba.  Nos hospedamos en un hotel de la cadena Melía.  Bajamos del taxi con nuestras maletas y pasamos a la recepción, había bastante gente, pero las señoritas que registraban a los turistas no llevaban orden, la gente no estaba formada, conforme llegaban se acercaban al mostrador y hablaban, por lo que atendían a todo el mundo al mismo tiempo y a nadie!  Después de un rato finalmente pudimos subir a nuestras habitaciones para dejar las maletas e iniciar la aventura.

Cuba, encantador y diferente.

Después de un confortable vuelo por Mexicana de la Ciudad de México a Cuba, finalmente llegamos.  En el aeropuerto nos recibieron muy bien y tomamos un taxi a La Habana, lugar que sería nuestro primer punto de interés turístico a visitar;  también teníamos programado pasar unos días en Varadero, pero eso sería después.  Al taxista no le he de haber parecido simpática ya que en el camino vi un auto antiguo y dije miren que hermoso coche de colección, luego vi otro y lo señalé, hasta que noté que todos los coches eran antiguos… que todo conservaba el sabor de antaño.

Toda una experiencia: Puerto Rico!

Puerto Rico, el Viejo San Juan, sus céntricas calles con restaurantes  y cafés de tradición;  sus fuertes amurallados, la génte con su calidéz, los casinos, sus destilerías….  las playas…  Definitivamente este es un destino que uno no se debe perder.  Fue una suerte que pudiéramos conocerlo.  Su gastronomía es un tema aparte, iguál que su música.  Tiene todo tipo de entretenimiento y muy buen apoyo al turismo, de hecho nos dieron el tip de que hay camiones turísticos que operan en el área del Viejo San Juan, con aire acondicionado de forma gratuita para los turistas…

Itinerario de luna de miel.

Puerto Rico, que ganas tenía de estar en el viejo San Juan, mis papás habían pasado su luna de miel ahí, la verdad es que yo no lo supe hasta que les dijimos que ese sería el puerto del que saldría nuestro crucero.  Después del cansancio, estress y emoción de la boda volamos al cosmopolita puerto y ciudad de Miami, pasamos un par de noches y luego manejamos a Orlando, donde estuvimos dos días más y de ahí volamos al viejo San Juan, donde pasamos un fin de semana antes del crucero de siete días por el caribe;  al regresar a tierra firme disfrutamos de una noche más en Puerto Rico antes de regresar a Miami y de ahí a casa.  Toda una experiencia…

Los Cabos, staff.

El hotel donde me hospedé en Los Cabos tiene excelente mantenimiento, es muy cómodo, está perfectamente limpio y muy bien ubicado;  pero definitivamente lo que me fascinó es lo profesional de su personal.  La primer grata sorpresa me la llevé antes de viajar…  me llamaron dos días antes de mi viaje para confirmar mi llegada y se ofrecieron a pasar por mí al aeropuerto, sin costo.  El check in lo hice en un segundo y en menos de lo que lo escribo ya tenía mi suite.  Por otra parte me ayudaron a planear mis tardes libres, me dieron descuento en un hotel todo incluido que estaba a unos minutos para disfrutar de su playa y su plan;  también me consiguieron los tours a buen precio y hasta programaron nuestro regreso al aeropuerto.  Diez para el personal del hotel.