Archivo diario: diciembre 29, 2010

Autoridades migratorias en Egipto.

Amaneció y estábamos en el puerto que mas deseaba conocer, el de Egipto.  Moría por bajar y comenzar el tour a el Cairo y Gizá.  Desayunamos y corrimos al teatro donde era el punto de reunión.  Sorpresa!  Tardarían una hora en dar los permisos para bajar del barco, al parecer habían demasiados enfermos en el.  Pasó una hora, dos….  Dieron las tres de la tarde y seguíamos ahí, ya desesperados.  De nuevo el Capitán anunció por radio que los tours de ese día se cancelaban!  Que nos llevarían a Alejandría y al día siguiente al Cairo y Giza, pero que finalmente las autoridades nos habían dado permiso de bajar.  Muchos retrazos no?

Cena de Gala…frustrada.

Finalmente zarpamos una hora mas tarde de Grecia, la naviera no veía como compensar el enojo de tanto pasajero frustrado por perder tours y la oportunidad de concoer tan interesante destino turístico.  Era la noche de la llamada Cena del Capitán, en que el menú ofrece gastronomía refinada, incluyendo langosta y donde los pasajeros usan sus mejores galas…  Después de descansar, nos arreglamos para dicha ocasión, cuando comenzamos a sentir que flotábamos en el aire al caminar, el barco se movía de un lado a otro.  Prendimos la TV para ver el monitor de noticias e indicaron que habían olas de aproximadamente 12 metros, estabamos muy mareados y al parecer no eramos los únicos, ya que pusieron bolsas de mareo en pasillos y tabletas en los elevadores.  El teatro y demás actividades se suspendió y los restaurantes estaban vacíos.  No pudimos cenar, de lo mál que nos sentíamos.

Grecia…. demasiado tarde.

A mitad de la noche dejamos de sentir movimiento en el barco, escuchabamos que bajaban anclas, luego subian de nuevo, otro rato de navegación y lo mismo.  Nos pareció extraño, pero pensamos que tal vez nos habíamos detenido para hacer tiempo.  Cuando amaneció vimos que estábamos en medio del mar, no se veía Grecia y generalmente al amanecer ya estábamos en el puerto de destino.  El capitán avisó por radio que había habido un enfermo de gravedad por lo que trataron de bajarlo en una pequeña isla para que una ambulancia lo recogiera, pero esta era demasiado pequeña e insuficiente para el problema así que tuvimos que seguir y parar en otro puerto para bajarlo, por lo que llegaríamos tarde a Grecia. Que tan tarde???  Los tours se cancelaron, la acrópolis estaba ya cerrada;  apenas nos dió tiempo de una caminata por Plaka…. que pena no?

Roma…. accidentada.

Decidimos no tomar el tour en Roma, mejor rentar auto para ir del puerto a la ciudad (era un trayecto corto) y ahí tomar el famoso touribus.  Grave error.  Había un tráfico terrible, tardamos horas en llegar, horas para encontrar un estacionamiento.  Tomamos el camión turístico y no dejó de llover, el agua se metía por todas partes, hasta el piso de abajo estaba inundado.  Finalmente manejamos de regreso al puerto, pero nos perdimos en la salida, tardamos atorados en el tráfico y estábamos entregando el auto cuando escuchamos que el barco ya tenía los motores listos para zarpar.  Corrimos a toda prisa por el muelle, hasta que encontramos un taxi que nos acercó!  El barco estaba subiendo la plataforma!!!!  La bajaron de nuevo, nos dejaron subir, nos regañaron y dijeron llevaban media hora esperándonos a nosotros y otro pasajero que definitivamente se quedo!

Cuidado con lo que comes!

Para evitar mayor número de enfermos en el barco, nos repartieron circulares en el crucero advirtiéndonos que tuviéramos cuidado con lo que comíamos al bajar.  Los mexicanos somos de buen estómago y nos gusta probar, a otros turistas todo les da miedo.  En Egipto el tour nos incluía una comida en un barquito turístico en el Nilo.  Todo era comida árabe, la cual nos encanta y los dulces… simplemente deliciosos.  Nuestros compañeros de mesa, por supuesto Americanos, solo nos veían comer, y preguntaban que era una cosa y otra y que tal estaba, pero sin probar, por que la naviera dijo que tuvieramos cuidado.  No saben lo que se perdieron, excelente gastronomía.

Enfermos en el barco…

Habían grandes medidas sanitarias en el crucero, cada vez que uno entraba o salía de los restaurantes te daban gel sanitizante para manos.  Igualmente habían despachadores de este producto en los elevadores, entradas a las tiendas, teatros, pasillos….  No te podías servir tu sólo en los buffettes, siempre había quien lo hiciera por tí.  Pero aún así conocimos varias personas durante los tours que nos comentaron que cayeron enfermos y una pareja pasó cuatro días en cama, sin poder salir de su camarote!  No cabe duda que los Mexicanos tenemos estómago de acero…

Iniciando un crucero con… algunos contratiempos.

El último crucero que tomamos mi esposo y yo fue muy divertido, aun que tuvo algunos contratiempos.  Lo bueno es que la naviera fue muy seria y trató de compensar al máximo los inconvenientes.  Primero, al llegar al muelle para embarcar, nos dieron circulares, donde nos notificaban que hubo una epidemia durante el recorrido anterior donde algunos pasajeros y empleados se habían enfermado del estómago, que estaban haciendo todo lo posible por erradicar el virus y que era nuestra opción tomar el barco o pedir que se cambiara de fecha.  Quien habiendo volado hasta Barcelona, con boletos de regreso para casi tres semanas después lo cambiaría?  Fuimos valientes y subimos!