Archivo diario: diciembre 21, 2010

Finalmente en México.

A pesar de que fueron increibles estas vacaciones, siempre se siente cierta nostalgia por regresar a casa cuando uno ya lleva tiempo fuera.  Sin querer reconocerlo del todo, nosotros ya teníamos ganas de estar en nuestro hogar.  Finalmente después de once horas atrapados en el asiento de un avión de Aeroméxico, pisabamos nuestro país.  Pasamos migración, recogimos las maletas, salimos de la terminal dos y como aún no llegaban por nosotros y teníamos hambre, decidimos comer algo en el aeropuerto.  Que sería?  Tacos sin dudarlo!  Bienvenidos a México!

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Vuelo París – México.

El avión en el que hicimos este último recorrido de nuestras vacaciones fué el mismo en el que llegamos.  Definitivamente cuando fuimos a Tokio el avión nos sorprendió por su espacio y sus pantallas individuales que hacían el viaje mas ameno;  este era simple, con pequeñas pantallas cada cierto número de filas, nada extraordinario.  La atención del personal no fué tan buena como esperaba;  el personal de Aeroméxico no se caracteriza por ser amable o atento, al contrario me tocó escuchar a una sobrecargo quejarse de una persona mayor.  En fin, lo bueno es que no pasamos turbulencias y pude dormir todo lo que me faltó la noche anterior.

Ultimos minutos en París.

Por supuesto como la mayoría de los turistas pasamos nuestros últimos minutos encerrados en la terminal del aeropuerto.  Pero no es cualquier aeropuerto, es uno de los más grandes, modernos y lujosos, el Charles de Gaulle.  Una vez documentados y sin maletas que cuidar entramos a hacer las últimas compras a las tiendas duty free;  luego tomamos un café y un par de panes con chocolate.  Finalmente escuchamos que llamaban a todos los pasajeros de nuestro vuelo París – México a abordar.  Caminamos con calma hasta la sala y con mucha nostalgia prometimos regresar.

Un nuevo día… de regreso a casa.

Finalmente estas maravillosas vacaciones concluían.  Sonó el teléfono, era nuestro servicio de despertador.  Rápidamente nos levantamos, dimos un baño y maletas en mano bajamos a la recepción.  No teníamos nada que pagar, de todo se había encargado Royal Holiday, nuestro club vacacional (www.royal-holiday.com ).  El empleado de recepción llamó por telefono al taxista y este le dijo que estaba parando en la puerta, así que nos despedimos y nos subimos rápidamente.  En menos de una hora ya estábamos llegando al Aeropuerto para documentarnos y abordar el vuelo de Aeroméxico que nos regresaría a casa.

Consiguiendo un taxi en Paris!

Llamé al número del sitio de taxis que llevaba conmigo y nadie contestó;  entonces fuimos a la recepción de nuevo (ya en pijama) y el mismo empleado del hotel nos dijo que probablemente no estaba operando el sitio por la huelga.  Agobiados preguntamos que podríamos hacer y dijo que intentaría conseguirnos un taxi.  Llamó a varios conocidos y todos apoyaban la tan mentada huelga, hasta que por fin uno aceptó llevarnos.  El precio era un poco más elevado que el del camión, pero seguro llegaríamos a nuestro destino a tiempo.  Así que por fin pudimos irnos a dormir por unas cuantas horas tranquilos.

Si todo había salido bien…

En ese momento pensé que si todo se había acomodado tan bien durante el viaje, no debería haber problema.  Pero no podíamos arriesgarnos a tratar de tomar el camión que viajaba de la Opera de París al Aeropuerto Internacional Charles de Gaulle y quedarnos esperando largo tiempo por que perderíamos nuestro vuelo de regreso a México. Por suerte mi asesor vacacional cuando hice mis reservaciones a través de Royal Holiday, me dió una serie de links, y entre ellos venía un sitio de taxis cercano al hotel.  Asi que decidí llamar y pedir uno.

Huelga de transportistas en París.

El viaje concluía, parecía que había un problema con el teléfono de nuestra habitación y no se escuchaba bien;  estabamos intentando pedir el servicio de despertador para el día siguiente.  Planeabamos tomar el metro a la Opera y de ahí el camión que va directo al Aeropuerto Internacional Charles de Gaulle.  Mi esposo bajó a pedir que nos levantaran y el empleado de recepción le preguntó que a donde iríamos tan temprano, le explicó nuestros planes y entonces el empleado le advirtió que habría huelga de transportistas, por lo que probablemente el camión al aeropuerto estaría sin servicio.