Música callejera.

Caminabamos sin prisa, rumbo a la Catedral de Notre Dame, con un frio….  Sugerí hicieramos una parada en un puesto en el que vendían vino caliente y sin dudarlo en un par de minutos caminabamos con nuestros vasos en mano.  Pasabamos por el Sena, cuando escuchamos a un grupo tocando jazz, muy alegres.  No resistimos y nos sentamos un rato a escucharlos y disfrutar de la fria noche de otoño queriendo no despedirnos de uno de los destinos turísticos más hermosos que hemos compartido.

Post a comment or leave a trackback: Trackback URL.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: