Camino de Narita a Tokio.

Pues maletas en mano, por fin emprendimos el camino a Tokio.  Tomamos un tren JR, la línea gris, que era la que nos dejaría en Asakusa, área donde nos hospedaríamos.  Hicimos aproximadamente una hora.  Era un tren muy limpio y cómodo.  Uno compra su boleto indicando donde se bajará, a la salida una máquina valida el boleto;  si bajas antes te devuelve la diferencia y si lo haces después te cobra lo que te faltó pagar, por lo que uno debe conservar dicho boleto.  Nos pasó algo curioso, una pareja mayor estaba sentada frente a nosotros y se quedaron dormidos, la señora llevaba los boletos en la mano y se le cayeron;  al despertar se asustó por que no los veía, entonces yo me agaché, los levanté y se los entregué. Me dijeron algo, supongo me dieron las gracias, me hicieron reverencia y yo les sonreí y asentí.  Desde ahí hasta que llegamos a nuestro destino, cada vez que nuestras miradas se cruzaban, hacían reverencia….  me parecieron muy simpáticos.

Anuncios
Post a comment or leave a trackback: Trackback URL.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: