Archivo diario: mayo 11, 2010

Camino y llegada a nuestro hotel en Xian.

Bueno, aquí estabamos camino a nuestro hotel en Xi’an, confiando en un taxi con un conductor que tenía cara de ser amigable, pero que no hablaba nuestro idioma….  El aeropuerto no se encuentra tan cerca de la ciudad y nos pareció el recorrido divertido, nuestro chofer cada vez que pasabamos por un sitio de interés turístico o histórico, bajaba la velocidad, lo señalaba y hacía una exclamación como ooooohhhhhh!  Nosotros solo mirabamos, asentíamos y reíamos.  Resultó ser buen guía a pesar de no hablar mas que Chino!  (y nosotros no entenderle nada!)  Por fin llegamos al Sheraton, un oasis, comparado con nuestro funcional hotel de Beijing.  De este les contaré en un momento.

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Aeropuerto de Xi’an una nueva aventura.

Pues sí, este aeropuerto cuenta con todos los servicios como les comenté hace un rato.  Así que al llegar y como estamos acostumbrados a movernos en transporte público en estos lejanos viajes para conocer más, decidimos que para dos noches no necesitabamos todo el equipaje que llevábamos, en especial después de haber hecho tantas compras en el mercado de la perla.  Nos dirijimos al área donde puede dejar uno en consigna las maletas, cuando llegamos ahí resultó que nadie hablaba ingles, mucho menos español o francés….  Pensabamos que el inglés sería el idioma universal y que por lo menos en los sitios turísticos….. pero pensamos mal.  Despues de un buen rato por fin llegó un taxista que hablaba un poco (lo mínimo) de inglés y nos tradujo los precios por guardar el equipaje, los costos de los taxis y como llegar a nuestro hotel….  Era tan caro el servicio de guardar las maletas (como en ninguna otra ciudad) que optamos por tomar un taxi a nuestro hotel.  La misma persona amablemente le explico al chofer a donde iríamos y también le pidió que al día siguiente muy temprano nos pasara a buscar para llevarnos a el sitio donde se encuentran los hombres de terracota…..

Aeropuerto Internacional de Xi’an Xianyang

Pues dejamos Beijing y volamos por Air China con destino a Xi’an.  A decir verdad el avión no era muy cómodo, el espacio entre ascientos era poco y nosotros somos muy altos… pero en fin después de poco mas de dos horas de vuelo por fin llegamos.  Desembarcamos en este moderno aeropuerto con dos terminales:  T1 para vuelos nacionales y T2 para internacionales.  Cuena con todos los servicios como restaurantes, cafés, tiendas, un lugar para guardar equipajes y hasta un hotel, donde puedes hospedarte o rentar una habitación solo por algunas horas, en lo que te recuperas o esperas tu siguiente conexión.  ¿Curioso no?  También en su página ponen como novedad que cuentan con baños….(recuerdan lo que les platiqué de este singular problema que encontre?)  Si quieren saber un poco más sobre este aeropuerto pueden visitar el siguiente sitio:  http://www.travelchinaguide.com/cityguides/xian/airport.htm

Siguiente parada: Xi’an

Desde que mi esposo y yo comenzamos a planear este viaje decidimos visitar Beijing, Xi’an y Shangai.  Así compramos nuestros vuelos con Air China.  Queríamos ir a Xi’an por visitar los hombres de terracota además de conocer este encantador lugar, lleno de historia, tradición y cultura.  Que suerte que así lo hicimos ya que es un lugar  perfecto para que el turista se adentre más e interactúe con la tradición milenaria China.  He de decir que hasta un papalote compramos!  Este sitio nos encantó, ya les iré contando de cada aspecto de nuestra breve estancia aquí, desde el hermoso hotel (un oasis) hasta la comida, los museos, mercados, la gente….  Nos enseñó mucho.

Hata pronto, Beijing.

Se acabó el tiempo en  Beijing, era hora de partir a nuestro siguiente destino Xi’an.  Ya habíamos visitado los principales lugares turísticos en la ciudad como La Plaza Tiananmen, La ciudad prohibida, El Centro Nacional de las Artes, Una fábrica de seda, un lugar donde se trabajaba jade, La Gran Muralla China, Las tumbas ming, El mercado de la perla…. Sabíamos que aún quedaban muchos museos y sitios interesantes, pero desafortunadamente un lugar tan grande y  lleno de cultura y tradición no se puede conocer del todo en tan poco tiempo.  De cualquier forma era hora de despedirnos y prometernos como en cada viaje volver algún día.