A quien no le gusta ir de compras cuando está de vacaciones??? El hermoso y super completo barco en el que viajé en febrero, no sólo tenía una pequeña, pero muy bien surtida tienda junto a la recepción; también tenía una enorme tienda en uno de los pisos inferiores. En la pequeña se vendían artículos muy selectos de joyería y perfumería. En la mayor se vendían toda clase de licores, tabacos, golosinas, farmacia, ropa, souvenirs… contaban con una gran espacio dedicado a la joyería y además ofrecían un bazar que cambiaba de acuerdo al destino que acabaramos de visitar y en el que vendían productos regionales. Lo mejor de estas tiendas es que eran libres de impuestos!
Advertisement














